Daniel Angelici, el hombre de las mil caras

A dos jóvenes periodistas la curiosidad les hizo hacerse una pregunta: “¿Quién es Daniel Angelici?”. El actual presidente de Boca es mucho más que eso y en el libro El Tano, la biografía no autorizada de Angelici que escribieron Ignacio Damiani y Julián Maradeo, se desgrana la historia de quien no sólo se lo conoce por ser amigo íntimo de Mauricio Macri, sino que también logró transformarse con una gran habilidad en uno de los hombres con más poder en Argentina, a nivel político, económico y empresarial.

Hablamos con Ignacio Damiani, uno de los autores de El Tano, para que nos cuente como fue el proceso de investigación y además conocer un poco más a uno de los hombres que mayor acumulación de poder tiene en el país.

-¿Qué los motivó a ustedes a empezar la investigación para el libro?

-Nosotros cuando arrancamos con Julián veíamos que Angelici era presidente de Boca, que se iba a jugar la reelección en 2015 y que su socio político que lo había puesto ahí era Macri, que también se jugaba la presidencia de la Nación. Entonces se jugaban mucho los dos. A Boca no le fue bien en términos de resultados, no le renovó el contrato a Riquelme, tuvo el escandaloso caso del gas pimienta, problemas con los barrabravas, etc. Entonces, ¿cómo puede ser que sostenga en el cargo? En su momento era desconocido, se conocía que era binguero, pero no su vínculo con la justicia. Sin embargo tenía un dominio en Boca impresionante y no lo podían voltear. Ese fue el primer disparador para empezar la investigación.

Cuando en 2010, él siendo tesorero de Boca, se pone en contra de la renovación del contrato de Riquelme, esa decisión responde a una maniobra política muy interesante que fue representar el deseo de su jefe, que es Macri, para que Riquelme no tenga tanta preponderancia y ascendencia política. Y por otra parte, al renunciar como tesorero se posicionó como candidato a presidente. Fue una maniobra muy hábil porque él renuncia, pero le da el voto a Ameal para aprobar la renovación del contrato de Riquelme, pero a cambio le pide el área de los carnets de socios de Boca. Y el que maneja los carnets de socios maneja el padrón electoral. Además, en la tesorería él deja uno de su riñón, que es José Requejo, y eso fue clave para instalarse en la pelea por la presidencia del club. Y una vez que Angelici fue presidente empezó a manejar las riendas del club y desembarcaron actores que eran de su entorno. Porque uno lo conoció siendo tesorero, pero ya era un empresario del bingo y un cuadro político radical desde la década del 80 en adelante.

-¿Y por qué crees que él decide exponerse y ser presidente de Boca cuando anteriormente ya era un empresario poderoso y exitoso?

-Yo creo que eso lo hizo porque siempre se manejó en las sombras, entonces fue avanzando y construyendo lugares de poder desde lo oculto, pero el premio de Boca vale mucho. Te da mucho poder, de hecho fue el que parió al presidente de este país. Macri se constituye como Jefe de Gobierno porteño gracias a Boca. Fue su trampolín. Entonces Angelici puso en la balanza: si yo manejo desde las sombras soy binguero y soy político, pero si yo quiero jugar las primeras ligas, Boca es un lugar de visibilidad y de poder impresionante. Y además se lo pidió Macri.

En la primera elección de Macri en la Ciudad de Buenos Aires, contra Anibal Ibarra en 2003, Angelici en la segunda vuelta le pone la estructura radical para fiscalizar. Angelici es un cuadro político radial que militó en el quinto sur, en Parque Patricios. Así que hace 13 años ya traccionaba para el PRO. Algo de inteligente tiene Angelici, ya que eso le permitió sellar una sociedad política con Macri y desembarcar en Boca, primero como vocal y después como tesorero.

-¿Y cómo encararon la investigación teniendo tantas áreas como la justicia, el fútbol y la política? 

-El desafío nuestro era correrlo a Angelici de su rol de presidente de Boca, de la categoría de binguero y de operador judicial. Nosotros cuando Macri es presidente empezamos a observar los lugares de poder que empezó a ubicar los hombres que responden a Angelici. Ahí fue impresionante porque vimos los movimientos de él y cómo dirigentes de Boca a su vez se establecían en la Justicia. El presidente del Consejo de la Magistratura, Enzo Pagani, es dirigente de Boca Social. Martín Ocampo, que era un hombre muy vinculado a Angelici, se establece como ministro de Justicia de la Ciudad. Gustavo Ferrari, que figura en la nómina de la comisión directiva de Boca, es ministro de Justicia de la Provincia de Buenos Aires. Darío Richarte, es el vicepresidente tercero de Boca y además tiene un pie en los servicios de inteligencia. Es decir, Angelici armó toda su plataforma de poder real, que va desde los servicios, la justicia, el poder político, el poder de Boca que es la visibilidad y el poder de la caja que son los bingos. Todo eso fue armar esquemas con Julián, indagar a los especialistas de justicia, de las áreas del bingo y por supuesto que hay un montón de fuentes que hablaron en off y dieron su testimonio. Obviamente nos costó. Lo encaramos un montón de veces a Angelici para que nos diera la nota y no nos respondió. Tiene un blindaje mediático muy importante.

-En toda esta investigación que hicieron, ¿qué fue lo que más les sorprendió?

-La acumulación de poder de Angelici. Es impresionante. Nosotros hicimos un mapa, mostramos el entramado de relaciones, pero no lo podés creer. Desde que haya ubicado a Javier Luján como titular del INADI hasta que haya creado una Inspección General de la Justicia en la Ciudad y poner a un tipo de él, tener gente en los servicios de inteligencia, en Boca, en los dos ministerios de justicia de Provincia y de Ciudad, el disciplinamiento a periodistas, la matriz de hacer obras para las inferiores con constructoras amigas de Macri que están denunciadas por sobreprecios y que en el balance figure que son 80 millones de pesos, pero en realidad son 200. Terrenos fiscales que han sido otorgados a Boca con una licitación express y que el estado haya sido funcional a Boca. Ese es el estado de situación. Angelici fue a sacarse fotos con el Papa antes que Macri. Es un cuadrazo político, es muy inteligente, pero es momento que el periodismo analice lo que es Boca. Ya no es fútbol, no es entretenimiento. Es un modelo empresarial.

-Ustedes en un principio tuvieron complicaciones con la difusión del libro, ¿eso cambió o sigue igual?

-En C5N y Grupo Indalo, que es de Cristobal López y también es binguero, se nos abrió la posibilidad de hablar, porque antes estábamos vetados. Nosotros tuvimos un problema que es que hicimos un libro, donde no se nos puede acusar de kirchneristas o antimacristas porque somos muy críticos sobre el proceso de los Kirchner, sobre todo en los servicios de inteligencia. Y tampoco hacemos antimacrismo. Hacemos periodismo, que es lo que nosotros consideramos dar la disputa al poder. Entonces todos los medios grandes tienen interrelaciones de poder y no te abren las puertas. Los dos no somos periodistas conocidos, no hacemos los gestos para que te tiren la alfombra y cuando  llaman y nos dicen: “hablen de esto”, nosotros vamos y hablamos de lo que queremos.

-¿Les cambió un poco a ustedes la rutina diaria después de la salida del libro?

-Sí, cambia la rutina diaria. Te obsesionas, te apasionas, te enfermas, te vas a dormir soñando con Angelici, te despertás y te acordás de un dato que puede servir. Es la pasión del periodismo. Julián, mi compañero, es un colega que me supera en la obsesión. Pero ayuda la obsesión, como técnica de investigación.

-Con todo el poder que tiene Angelici, en el fútbol no se pudo meter. Porque su ciclo en Boca por ahora no fue exitoso a nivel deportivo.

-Esa es la paradoja más interesante. Boca es un club que todos los años se pone objetivos. No ganó Libertadores, el clásico más visto termina con el escándalo del gas pimienta, todas las áreas sociales de Boca fueron recortadas en su presupuesto. La Boca siempre fue un barrio social y ahora el club se transformó en exclusivo con palcos VIP, reventa de entradas, negocios para la barra y con una maquinaria de compras de jugadores para representantes y agentes de futbolistas. Por eso se termina yendo Coqui Raffo. Dijo que la vuelta de Carlos Tevez no había salido un peso y la Juventus publica lo que realmente salió la transacción, que incluyó porcentajes de pases de jugadores como Rodrigo Bentancur y Guido Vadalá.

-Con todo lo que investigaron y conocen de Angelici, ¿cómo lo definirías?

-Es muy inteligente. Tiene la virtud de ser un cuadro político tradicional, pero a la vez moderno. Y que usa sus relaciones para hacer negocios. Entiende todo. Y en el libro tratamos de volcar todo eso.

Por Yamil D'Addato y Gerónimo Galeano

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Gerónimo Galeano

Periodista. Fotógrafo, camarógrafo y editor. Otra óptica para las historias. 1/3 de Golero. ggaleano@golero.com.ar

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