El Beach Handball, mucho más que arena y pelota

La versión “playera” del handball no es un deporte que suela verse con frecuencia. Incluso podríamos afirmar que a pocas personas se les hubiese ocurrido jugarlo sobre arena, ya que lo habitual sería picar la pelota. Para aprender un poco más sobre esta disciplina, que se espera que sea olímpica para el 2024, Revista Golero se juntó con la Selección Femenina de Beach Handball.

A pesar de ya conocer el deporte, llegamos al CeNARD y aún nos parecen extraños muchos movimientos que tiene este juego. Estando en arena, claramente entendemos que la pelota no se pica, sino que se pasa constantemente, mucho más que en el handball indoor. Al igual que en la versión tradicional, sólo el arquero puede estar en el área, así que la marca y los lanzamientos son siempre desde afuera. La diferencia es que en lugar de ser siete contra siete, en la playa se juega cuatro contra cuatro. Para evitar el ida y vuelta, la rotación constante es clave en el juego, al punto tal que el equipo que ataca se queda sin arquero y éste regresa cuando el rival toma posesión de la pelota. Se juega al mejor de tres sets pero cada uno dura 10 minutos, a diferencia de los dos tiempos de 30 del Indoor. ¿La sorpresa? Hay goles que valen doble y se los denomina “goles espectaculares”, los cuales son vitales en el desarrollo del partido. Los  que predominan son los fly (el que tira debe atrapar un pase en el aire y lanzar antes de tocar el suelo) y los giros (un salto en lugar y un giro de 360° para lanzar).

Habiendo entendido un poco los conceptos básicos de este deporte, es Salvador Comparone quien nos interioriza más en el mundo del beach handball. El Tano es el entrenador de la Selección Argentina Femenina desde 2007, pero el gran problema que tuvieron desde entonces fue el lugar de entrenamiento.

-¿Cómo fue esa lucha desde 2007 con el grupo para conseguir un lugar de entrenamiento hasta llegar hoy en el Cenard?

-Al principio entrenábamos en el Parque San Martín, donde teníamos un arco de caño de desagüe que se armaba y se desarmaba. Había muy poca arena, mucha piedra y muchas cuestiones que no hacían al hecho de entrenar tranquilos. Fuimos dando vueltas por todos lados hasta que conseguimos un arreglo con el Parque Sarmiento, pero también teníamos dificultades porque es público. Si la cancha estaba ocupada teníamos que esperar. La fuimos peleando hasta que conseguimos una mayor continuidad, porque pudimos ir en varios horarios y días, y la hicimos prácticamente nuestra. Hasta que este año se elaboró esta cancha que es nueva. Debería haber estado siempre acá. Vamos al gimnasio y hacemos la parte física, entonces queda todo en el mismo lugar. Nos estamos preparando para los World Games, es la primera vez que vamos a este tipo de eventos. Es un evento de deportes que no es olímpico. En el Mundial pasado, de Hungría, pudimos clasificar con la plaza continental. El otro de América es Brasil que clasificó directamente por haber llegado a la final del mundial.

Es un deporte donde a veces dependés del clima porque es al aire libre. No sólo por la lluvia, que a veces nos complica, sino también por el frío, porque los torneos son calendario europeo. Entonces en América, no tanto en Brasil, pero de ahí para abajo tenemos un clima frío en esa época. Tendremos que adaptarnos con un poco más de abrigo, de sacrificio, de ganas, porque hay días que son muy fríos y vamos a tener que entrenar igual porque la época es esa, nos exige el momento, igual que en los últimos dos mundiales. El año pasado llovió mucho y suspendimos muchos entrenamientos, porque llovía uno o dos días, pero los días siguientes se quedaba todo inundado, entonces teníamos esos inconvenientes también. Acá creo que no se inunda, pero también acá tenemos que ver los horarios porque también entrenan los juveniles, que se preparan para los Juegos Olímpicos de la Juventud, que harán en Buenos Aires. Hay que compartir y tratar de encontrar los espacios, lo que sabemos es que tenemos que entrenar. Sabemos que el esfuerzo parte más de todos nosotros, porque tampoco tenemos becas ni grandes giras previas. Sí tenemos la colaboración completa en todos los torneos que son oficiales y poder a veces, previo a un torneo, armar una gira. Pero el resto depende de cada una de las jugadoras y el cuerpo técnico.

-¿Cómo llegaste a ser el entrenador? ¿Cómo se difundía el deporte siendo nuevo?

-Argentina iba a los torneos de beach handball con la Selección de Indoor a modo de pretemporada o como preparación, pero no eran jugadoras especialistas en beach handball. En el 2007 se arma una comisión desde la Confederación Argentina de Handball, y el coordinador -Juan De Arma- nos convoca a varios entrenadores y preparadores físicos solamente para mayores (masculino y femenino) y nos propone si estábamos de acuerdo para empezar a entrenar. Obviamente sabiendo las dificultades que no había dinero, ni canchas, ni arcos, ni un lugar fijo. Pero para empezar a difundir el deporte y a tratar de armar un equipo para al año siguiente comenzar con los Panamericanos que era clasificatorio al mundial. La convocatoria fue de gente conocida, gente que empezaba y fuimos viendo equipos de jugadores que podían adaptarse al deporte o a algún puesto, quizás por diferentes capacidades físicas. Año a año fuimos de la misma manera, pero ya con un grupo armado, de incorporar si nos faltaba altura, o si faltaba un puesto específico, si había que reforzarlo. O llevar más gente en ese puesto, sobre todo si son zurdas, que a veces es complicado. Y así se fue formando el grupo, algunas fueron dejando y otras entrando. También se incorporaron jugadoras del interior, que en los primeros años no había. Las podíamos ver cuando íbamos a jugar los torneos y ahí veíamos quiénes se podían adaptar, aunque también desde cero, porque ninguna era específica de beach. Eran torneos donde la gente en verano se recreaba y trasladaban el indoor a la arena, pero no lo jugaban a la perfección. Era más que nada como un pasatiempo, o para entrenar y mantener el grupo unido, etc. Al principio hasta se desconocía el reglamento. El país se fue acomodando a esto y nosotros seguimos luchando a través del tiempo para mantenernos. Poco a poco fuimos mejorando los resultados, ya que en los primeros dos panamericanos no pudimos clasificar al mundial, además de un año que no hubo ningún torneo clasificatorio. Así que nos perdimos las primeras tres Copas. Hasta que en 2014 pudimos clasificar por primera vez y repetimos en el 2016.

Junto al Tano también lucharon las jugadoras que conforman el plantel de la Selección, quienes dividen su entrenamiento entre Indoor y Beach. La capitana María Florencia Ibarra, Ivana Eliges y Jésica Presas participaron en el Mundial de Brasil en el 2014, el primero de este grupo.

-¿Cómo fue para ustedes ese cambio de jugar en Indoor a jugar en Beach y el proceso de armado de la Selección?

Ivana Eliges: -Me costó adaptarme. Juego al handball desde los seis años, siempre me gustó el handball “común”. El Beach me parecía como raro, pero fueron pasando los años y me enamoré de esto. Ahora me siento más cómoda en el Beach. Es el sacrificio más grande que he hecho en mi carrera deportiva, pero lo hago por gusto a pesar de las limitaciones que tenemos. Hacemos un gran sacrificio ya que todas trabajamos en la semana y venimos los fines de semana al CeNARD a entrenar.

Jésica Presas: -Creo que lo que nos caracteriza es que la venimos remando desde muy abajo, por varios años. De no tener cancha, de un lugar con más piedras que arena, los días que llovía el lugar se hacía una pileta, etc. Salir de todo eso, aguantar durante tantos años con un montón de altibajos y lograr objetivos importantes. Hoy en día tenemos esto, pero durante diez años y hasta hace dos meses no teníamos nada.

María Florencia Ibarra: -Ese sacrificio que hacemos, te hace tener un plus extra a la hora de enfrentarnos con otros países que lo tienen todo. Para mí al principio fue aprender un deporte totalmente nuevo a los veintipico de años. Llegás y te dicen “tenés que girar antes de tirar”… ¿Eh? ¿Cómo hago? Viajamos a los primeros torneos con jugadoras que no sabían girar, jugando a otra cosa. Cuando llegábamos era como en Indoor, subíamos tres y bajábamos tres. “No, se hacen dos cambios”, nos dijeron. Eso lo aprendimos en el medio del torneo. Fue aprender algo totalmente nuevo, lo cual estaba bueno porque a cada entrenamiento que ibas se te generaba un desafío nuevo, que por ahí en el Indoor no.

Por otra parte, las nuevas generaciones se inician en este deporte con una base sólida y en paralelo con otras selecciones. Las Juveniles de la Selección, quienes participarán en los próximos Juegos de la Juventud 2018 en Buenos Aires, lograron el Oro Panamericano tras ganarle ni más ni menos que a Brasil, potencia indiscutida en la disciplina. Leticia Brunati, encargada de liderar a las promesas del Beach Handball, también formó parte del cuerpo técnico del Tano con las Mayores.

-¿Cómo entraste a la Selección de Beach Handball?

-Entré en el 2011, suplantando a una entrenadora que lo asistía al Tano. Empecé directamente en un torneo, porque les faltaba una asistente. Ahí arranqué y  nunca dejé, hasta 2016 las mayores y ya en 2015 empezamos con la Selección Juvenil.

-¿Cómo es la captación de jugadoras?

-Lo primero que hicimos fue citar a las mismas jugadoras que estaban en Indoor. Eran muchísimas, alrededor de 80, y fuimos viendo cuáles podían llegar a adaptarse a la playa y cuáles no. A partir de ahí fuimos seleccionando y ahora son 24. Influye la técnica, la resistencia física, tenemos un parámetro de altura. También de peso, porque el sobrepeso en la arena es mucho más perjudicial que sobre la pista. También necesitas más potencia para saltar en la arena, porque es una superficie inestable.

-El principal objetivo son los Juegos de la Juventud, ¿pero se imaginaban el resultado en los Panamericanos?

-Nosotros habíamos tenido una primera competencia el año pasado en Venezuela, con tres meses de muy poco trabajo, y nos fue bastante mal, aunque con algunos signos de que podíamos progresar. A partir de ahí tuvimos un trabajo muy duro, con mucho apoyo por suerte, donde pudimos hacer dos torneos (amistosos) internacionales más antes de llegar al Panamericano. Sabíamos que íbamos pelear entre los tres primeros, ir por una medalla. No conocíamos mucho a Brasil, pero sí sabíamos que los entrenadores eran campeones del mundo. La entrenadora del femenino fue tres veces campeona del mundo y el del masculino cinco veces. Entonces sabíamos que el nivel iba a ser alto. Lo que no creíamos era que le íbamos a poder ganar a Brasil dos veces, ambas 2-0. Eso fue una sorpresa. Relegamos un solo set en todo el torneo, con Paraguay en semifinales. Pudimos tener una consistencia de juego y por sobre todas las cosas armar un equipo en donde podíamos tener más variantes que los demás, esa fue la clave.

-Más allá del logro, debe servir mucho también como motivación para lo que viene…

-Ser campeón panamericano en handball, sea en Beach o en Indoor -y sobre todo en mujeres- es muy difícil, porque Brasil hoy está muy arriba nuestro. Entonces sí, la verdad es que suena y fuerte. Y particularmente en Beach nosotros sabemos que Brasil es campeón de Beach en cualquier deporte, no importa cuál digas, Brasil es el mejor. Nosotros con eso le damos mucho valor.

-¿Cuánto pueden influir el Cenard y el Enard para el desarrollo del Beach handball?

-Con el Enard conseguimos el lugar para entrenar, el Cenard sólo dio el espacio. Pero se hizo, particularmente, porque en febrero hubo un campamento de los deportes que participarán de los Juegos de la Juventud y nosotros dijimos que no teníamos cancha en el Cenard para entrenar, entonces hicieron una. Fue una pelea política, porque la Confederación dice que tiene que hacerlo la Secretaría de Deportes, y la Secretaría dice que tiene que hacerlo la Confederación. Hasta que por suerte apareció esta cancha.

-Con el Oro Panamericano y toda esta estructura, ¿cómo ves a las juveniles a un año de los Juegos de la Juventud?

-Con los recursos de acá a los Juegos, si podemos tener por lo menos seis concentraciones, más el Mundial y dos torneos internacionales, te diría que podemos pelear entre los cinco y seis primeros. A diferencia de las mayores, nosotros tenemos más apoyo, justamente por estar en los Juegos de la Juventud. Entonces nosotros ya en enero tuvimos un torneo internacional con Paraguay en Necochea. Ahí metimos partidos doble turno durante cuatro días. De eso fuimos a entrenar al Polideportivo Municipal Gorki de Morón durante enero. Y después, en febrero, estuvimos concentrando diez días acá entrenando doble turno. La competencia es lo que te hace mejor. El entrenamiento te hace crecer, pero la evaluación la hacés en una competencia. Cuando llegamos a Paraguay para los Panamericanos hicimos un amistoso con Brasil y nos mató. Y la diferencia del amistoso a cuando empezamos a jugar el torneo fue abismal. Mentalmente el jugador se predispone distinto cuando va a jugar de verdad.

Nos toca hablar de lo que viene, y todos apuntan al  Enard, ya que si el beach handball logar ser olímpico a partir del 2024, se podría empezar a hablar de las becas para las generaciones futuras:

-Si el deporte se hace Olímpico en 2024, ¿puede aparecer la beca del Enard?

Ibarra: -Suponemos que sí. La realidad es que nosotras notamos que se les da bola a los deportes que son olímpicos. Tratamos de no pensar en eso, porque en una época se dijo que nos iban a dar, pero no salió nada. Nos vamos adaptando y poniendo contentas con las pequeñas cosas. Por ejemplo hoy tener una cancha de arena en el CENARD, con tener un vestuario. Si nos ponemos a pensar más allá es perder energía en cosas que no saben qué va a pasar.

Eliges: -También pensamos en cosas más fundamentales como la luz, que no debería ser muy difícil de poner acá. Aunque tampoco sería tan descabellado pensar en una beca porque nosotras invertimos mucha plata para venir. Los hospedajes, la nafta y todos los viajes. Aunque el deporte no sea Olímpico, deberíamos tener una beca porque es mucho el esfuerzo que hacemos siempre.

Para finalizar, el Tano remarca la ventaja de los chicos que ya se iniciaron en el Beach Handball con una mejor estructura y explica por qué las juveniles pudieron ganarle el Panamericano a Brasil:

-Para la categoría juvenil es distinto porque a todos nos agarra muy “nuevos”, entonces en estas condiciones Argentina está al mismo nivel que Brasil. Y eso es una ventaja, porque a nivel mayores no estamos a esa altura, Brasil ya tiene varios campeonatos del mundo, varios World Games, tanto en rama femenina como masculina. Entonces estamos un escalón por debajo de ellos, nosotros empezamos a pelear en América desde el tercer puesto para abajo para consolidarnos. Para los próximos Juegos de la Juventud habrá otra camada que sea Sub-18. Entonces le va a ser más fácil a la Selección Mayor tener gente que haya competido, que entiende el juego, que se conozcan entre ellas. Eso les será muy favorable para no tener que empezar de cero con las jugadoras que convocan, y así se agilizará la transición, entonces no van a necesitar esos dos años que necesitábamos antes para formar a una jugadora.

El tema con Brasil es que tienen un gran nivel en deportes de playa. Además el clima los favorece, si hace un poco de frío en el Sur se van más al Norte y siguen entrenando. Las concentraciones son arriba de Río de Janeiro. Nosotros tenemos un clima distinto, hemos entrenado en el Parque casi con campera, pero hay que adaptarse. Se fueron comprando algunos equipos para no tener tanto frío y mejorando año a año gracias al sacrificio de las jugadoras para que el invierno que viene sea un poco más ameno para este deporte. Estás descalzo y la arena es fría, se compraron algunas medias térmicas, pero igual la realidad es muy difícil.

Nos vamos del Cenard con las patas llenas de arena y las energías cargadas luego de haber aprendido la historia y actualidad del Beach Handball en Argentina. Un deporte en crecimiento en nuestro país, con mejoras a lo largo de los años y con objetivos claros a futuro, pero aún con muchas falencias que van desde el apoyo hasta la infraestructura. De momento, los World Games 2017 esperan por las Mayores, mientras que las Juveniles tienen por delante el Mundial en la República de Mauricio en julio y los Juegos de la Juventud Buenos Aires en el 2018.

Fotos y edición de video: Gerónimo Galeano

mm
Gerónimo Galeano

Periodista. Fotógrafo, camarógrafo y editor. Otra óptica para las historias. 1/3 de Golero. ggaleano@golero.com.ar

No Comments Yet

Comments are closed