“Sigo disfrutando entrenar para ganar maratones alrededor del mundo”

Damián Blaum, reciente ganador de la Maratón Santa Fe - Coronda (57 km en 8 horas 28 minutos 16 segundos), se sentó unos días antes de la prueba, a charlar con Revista Golero sobre su vida como nadador de aguas abiertas. La preparación para cada carrera, su participación en Beijing 2008 y la relación con su esposa, la nadadora española Esther Núñez Morera.

-¿Cuánto te lleva de preparación una maratón de aguas abiertas?

-Terminé la maratón Capri - Nápoles en los primeros días de septiembre y el 1 de octubre, empecé a prepararme para la Santa Fe - Coronda de febrero. Son ciclos de 20 semanas de preparación específica, al comienzo con doble turno y luego triple turno. Todos los días se hace algo físico también.

Previo a una competencia como una maratón tan larga, necesito hacer grandes volúmenes de nado por semana. Para una persona normal, nadar 15 kilómetros por día es una locura, para un nadador de aguas abiertas, es una locura no hacerlo.

Maratón Santa Fe - Coronda: la más linda del mundo.

“Muchas veces, pequé de inexperto en la maratón, tomaba líquidos que no me hidrataban tanto en los días previos, o con algo en el recorrido que armábamos. Nunca se termina de aprender, si bien uno puede ganar la prueba, siempre se encuentra algo para mejorar. De alguna manera, hay que mecanizar lo que funciona en la que te fue bien, eso sería lo ideal, pero ninguna es igual, hay factores climáticos que juegan un papel fundamental en la carrera, otra cosa vital es la altura del río en el momento de la competición”.

“Mi primer Santa Fe - Coronda, me hidrataba con jugo. Todo fue evolucionando, ahora se pueden hacer preparados que te hidratan mejor y más rápido para no perder ritmo de brazada”.

“En 2009, salí segundo y fue mi mejor maratón, perdí con el mejor del mundo y uno de los mejores de la historia: Petar Stoychev, ganador de 11 Mundiales FINA (Federación Internacional de Natación). Fue una carrera tremenda y estuve a un segundo de ganar. Con el tiempo me di cuenta ser segundo de Stoychev, también es ganar”.

“Lo que me deja tranquilo de cada carrera es tocar la placa de llegada y sentirse vacío, sentir que diste todo. Si lo intenté todo, y no gané, es un resultado de momento, que no invalida todo lo realizado. Para estar en el podio de una maratón de más de 50 kilómetros, hay que hacer las cosas bien, cualquiera de los está ahí puede ganar”.

-¿Te consideras uno de los mejores nadadores del continente?

-Soy un laburante de esto, me enseñaron que sin trabajo duro, humildad y disciplina no se consiguen las cosas. En 2002 empecé a nadar en el circuito mundial y en 2017 sigo durante 15 años entre los cinco mejores del mundo. Para ese logro, hay que trabajar todos los días y hacer bien las cosas, no para llegar, sino para mantenerse. Todos los años he encontrado la manera de encontrar la motivación para seguir buscando objetivos.

Damián Blaum nadó en los cinco continentes y en todas las competencias con puntuación oficial para el ranking FINA, pero como competidor nato que es…

-¿Queda algo por lograr en aguas abiertas?

-Las carreras del circuito mundial las hice todas. Tuve la suerte correr muchas que ya no están en el circuito mundial. Me gustaría cruzar el Canal de la Mancha o el Río de la Plata. Todavía no me preparo para eso, porque todavía me gusta enfrentar contra rivales y hacer esos cruces, es enfrentarte a vos mismo y a la naturaleza. Sigo disfrutando entrenar todos los días para ganar maratones alrededor del mundo.

-¿Por qué aguas abiertas y no natación de pileta?

-No me gusta luchar contra un cronómetro. Para el nadador de aguas abiertas lo menos importante es saber el tiempo que vamos a hacer. No debo estar ajeno a los factores climáticos y a la altura del río, esos son los números más importantes en aguas abiertas.

-¿Disfrutas de nadar 8 o 9 horas en una competencia?

-Ese dolor es una de las sensaciones más hermosas y gratificantes que te da el deporte. En realidad, durante los entrenamientos me transporto a esa sensación de no poder levantar los brazos, de tirarme en la cama y descansar hasta donde el cuerpo quiera.

En Beijing 2008 se iniciaron las competencias de aguas abiertas en un JJ.OO. Una competencia de 10 kilómetros en donde estaban los mejores del mundo de aguas abiertas y algunos nadadores de distancias largas en pileta, que trataban de conseguir alguna otra chance de medalla. Damián Blaum participó de la prueba, quedando un poco lejos del podio, pero con una sensación que no se olvidará jamás…

-¿Cómo fue participar de un Juego Olímpico?

-En 2005 en una reunión decisoria en Hong Kong, se decidió que aguas abiertas sería deporte olímpico en Beijing 2008. Desde ahí me empecé a preparar para clasificar en un objetivo distinto y que nunca me imaginé. El 1 de junio en la misma cancha donde luego fueron los JJ.OO, clasifiqué séptimo y al día de hoy, el único argentino varón que pudo participar de esa competencia.

La experiencia de clasificar fue tan increíble, cómo haber participado. Llegamos dos días antes y logré hacer el desfile inaugural. Los atletas argentinos que se ganaron ese lugar de privilegio, merecen reconocimiento. “La sensación de representar a tu país no tiene igual”.

Luego vino la villa olímpica, encontrarte con los deportistas de todo el mundo que ves por la televisión. Convivir con Roger Federer en la misma pileta cuando yo estaba entrenando y él haciendo ejercicios. Sensaciones que no te podés olvidar en toda tu vida. En cuanto a lo deportivo, no era mi distancia, ni fue mi mejor carrera, pero hubo diferentes condiciones climáticas como la temperatura del agua, que me jugaron en contra por mi forma de nadar.

El circuito mundial FINA tiene competencias de aguas abiertas en todo el mundo. Hasta allí viajan nadadores de diferente nacionalidad a tratar de competir para ser los mejores de la especialidad. Una de ellas, es Esther Núñez Morera, nadadora profesional española, ex número 1 del mundo y la compañera de vida de Damián desde 2006…

-¿Cómo es esa relación con Esther?

-Es muy claro, si ella no hiciera exactamente lo mismo que yo, la relación con cualquiera otra persona hubiera durado unos meses. Es muy sacrificado estar más de la mitad del año fuera de nuestra casa y vernos poco tiempo o en momentos de competencia. Los dos formamos parte de la selección nacional de cada país y por nuestra cuenta también hacemos viajes.

“Al final del día, cuando los dos llegamos después de un doble turno y gimnasio estamos para comer y descansar, y esa rutina, salvo una persona que hace lo mismo que vos, es muy difícil”.

Los resultados que fuimos consiguiendo son de la pareja, por el apoyo mutuo que nos tenemos, nos complementamos muy bien. Los dos somos muy perseverantes en nuestro deporte y tenemos claro que la única forma de llegar es trabajando en silencio. No hay secretos ni misterios.

Fotos: Facebook Damian Blaum

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Rafael Alarcón

Periodista. Productor de televisión. Me fascinan las historias que no se deben contar. 1/3 de Golero. ralarcon@golero.com.ar

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