Tiempo Recuperado: Construir memoria desde el deporte

Nicolás Lovaisa nació en 1981, en el medio de la más cruenta dictadura militar de la historia argentina. Escritor y periodista santafesino, editó el libro “Tiempo Recuperado” en 2011 y su éxito llevó a una reedición con la ampliación de historias a medida que la Justicia provincial y nacional iba descubriendo y condenando a los culpables por las atrocidades realizadas.

Un ex dirigente de Colón detenido y dos ex futbolistas, uno ex tatengue y otro sabalero, que fueron espías de la dictadura. Un ajedrecista asesinado. Un homenaje de Colón a represores y una reafiliación de Unión gracias al impulsor de la tortura en Argentina. Revista Golero charló con Lovaisa para que nos cuente todo acerca del libro y cómo el deporte y la dictadura están relacionados.

-¿Cómo nació la idea del libro?

-El libro no fue tal en su comienzo, sino que eran una serie de artículos que se fueron publicando en diferentes medios de Santa Fe en donde yo trabajaba. En 2006, para los 30 años del golpe, escribí sobre el homenaje del club Colón de Santa Fe a Roberto Viola, uno de los personajes más siniestros de la dictadura, con tal de recibir ayuda para evitar el descenso en 1981. El hecho había sido público, pero poco publicado en los medios. Entonces empecé con la investigación de los vínculos de la dictadura con el fútbol santafesino.

La participación de Edgardo Andrada, ex arquero de Colón, Rosario Central y la Selección, en la dictadura, “marcando” compañeros. La reafilición que recibió Unión por parte del jefe del Estado Mayor General del Ejército Alcides López Aufranc a principios de 1973, entre varias historias más. Este hombre fue represor durante el “Cordobazo” y tiene el nefasto aporte de haber introducido la tortura en el país como método de guerra contra-revolucionaria.

El libro se editó en 2011 y en 2016 se hizo una reedición a 40 años del golpe militar y porque muchas de las historias que había contado tuvieron una continuidad.

-¿Qué significa que tuvieron continuidad?

-El ejemplo está en el caso Ángel Candioti: un ex asesor de la AFA muy allegado a Julio Humberto Grondona y dirigente durante años de Colón. En 2011 se sospechaba de su participación en la dictadura y en 2016 lo que era una sospecha se convirtió en una realidad. Se pudo constatar que tuvo una importante participación en el aparato represor del gobierno de facto, manejando tres centros clandestinos de detención. Me parecía que valía contar la historia completa con los nuevos datos aportados a la investigación.

-¿Qué papel tuvieron los clubes santafesinos durante la investigación?

-Casi que no tuvieron incidencia, ni para bien, ni para mal, porque los dirigentes actuales no tienen ningún grado de relación con lo que pasaba en ese momento de la historia. Y cuando alguno no respondía a algún requerimiento, entiendo que es por desconocimiento o falta de archivo y no por connivencia.

Los deportistas que “trabajaron” para la dictadura

Los que trabajaban en el Batallón 601 durante la dictadura sabían lo que hacían. Era el organismo más importante durante la represión. La inteligencia, era el área más importante, porque “marcaban” a las víctimas llamadas “blancos”. Es muy difícil encontrarse con alguien que haya trabajado en el Batallón 601 y no tenga un compromiso ideológico con la dictadura. No estoy hablando de un cuadro político muy formado, sino personas que podían tener un encono con sectores que ellos consideraban que debían combatir. El batallón 601 tenía casi 6000 agentes en todo el país, reportando información para los “operativos”, desde futbolistas como el caso de Edgardo Andrada o de Amadeo Gándola (Ver “De la zaga tatengue a espía de la Fuerza Aérea”), además de mozos, taxistas o puesteros de diarios por citar algunos.

“El caso del “Gato” Andrada es muy emblemático porque en su foja de servicios, queda claro que sus superiores lo eligieron porque su condición de futbolista conocido lo hacía mucho más accesible a que en los barrios humildes -especialmente en Rosario- la gente se parara a hablar con él y pudiera sacar información”.

-Una vez que el libro estuvo en librería ¿Qué te pasó al verlo?

-Después de toda la aventura de hacer un libro, lo que más me puso contento fue el ida y vuelta con gente que yo no conocía que me escribía por cualquier vía, eso fue muy lindo. Muchos periodistas se comprometieron y escribieron un pequeño texto antes de cada historia y eso nunca lo hubiera imaginado. Es una caricia, que valió la pena todo el trabajo.

Sólo vale repasar algunos títulos del libro, puede dar una idea de las historias contadas por la pluma de Lovaisa: El Gato con Botas -sobre Andrada- , “No tan Ángel: “Candioti, vinculado con la represión ilegal”, “El ajedrez y la memoria se unen en la historia de Gustavo Bruzzone”, “Los dueños de la Tatenguita”; “El fútbol cordobés bajo el poder militar”, “La pelota sí se mancha”, entre otros.

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Rafael Alarcón

Periodista. Productor de televisión. Me fascinan las historias que no se deben contar. 1/3 de Golero. ralarcon@golero.com.ar

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