Un Indio suelto en Miami

A principios del 2016, Daniel Vega recibió una oferta para jugar en Estados Unidos. El equipo era el Miami FC, que sólo tiene poco más de un año de vida. En ese momento estaba en un lugar tan exótico como desconocido, defendiendo el arco del Anorthosis Famagusta, club de la primera división de Chipre. Pero no lo dudó y aceptó el desafío. En Revista Golero nos cuenta cómo es su vida lejos de las presiones del fútbol argentino y asegura que antes de retirarse quiere volver a Chicago.

-¿Qué es el Miami F.C.? ¿Cómo es jugar en un club que nació hace poco más de un año?

-Bien, la verdad que es un club que se armó hace prácticamente un año. Tiene un dueño con mucha ambición y mucho dinero. Me sorprendió lo bien organizado que estaba para ser un club tan reciente. Me siento muy cómodo y contento estando acá.

-El entrenador del equipo es Alessandro Nesta y Paolo Maldini también está involucrado, ¿Qué relación tenés con ellos?

-Antes de llegar acá estaba en Chipre (jugó dos años en el Anorthosis Famagusta) y cuando surgió la oportunidad de jugar en Miami rescindí el contrato y me vine enseguida. Tenía el deseo de jugar en EE.UU y estar más cerca de Argentina. Y que esté Nesta como entrenador con Maldini también involucrado me motivó mucho más a venir. Me hicieron sentir muy cómodo desde que llegué y el club creció mucho este primer año.

-Más allá del deseo futbolístico, ¿es una decisión de vida estar hoy en Miami?

-Después de haber jugado tanto tiempo en River, de todo lo que sucedió con el tema del ascenso y las presiones que tuvimos eso repercutió en la familia. El fútbol argentino tiene la magnitud de lo bueno y de lo malo. En River tocó un momento difícil donde todos sufrimos mucho y una vez que terminó esa etapa quería tener la posibilidad de jugar afuera. Era un objetivo que me había puesto y nunca había pensado en donde. Pero sí para encontrar una tranquilidad para mi familia. Y encontré esa paz que me hace disfrutar hoy del fútbol.

-Si me tuvieras que describir cómo se juega en EE.UU, ¿hay un estilo marcado o depende del equipo? ¿se puede comparar con alguna otra Liga?

-Hay un cierto prejuicio o ignorancia en la cual no se conoce mucho la Liga de EE.UU. Acá hay dos Ligas que son completamente distintas, no hay ascensos ni descensos. Van paralelas. La NASL (North American Soccer League) que es la nuestra y la MLS, que es la más conocida. Son prácticamente iguales en lo futbolístico y donde hay varias figuras. El año pasado estuvo Raúl, ahora está Joe Cole, Amauri y otros. Pero la MLS tiene más marketing y esta Liga es joven pero está creciendo cada vez más. Pero sobre el juego en sí acá hay muchos jugadores europeos, capaz no se corre tanto o con esa presión como en Argentina, ni los partidos son a vida o muerte. Eso es lo que cambia. Obviamente que EE.UU a nivel país todavía no es potencia en el fútbol, pero ahora se le está dando importancia a las academias con los más chicos. Es un trabajo a largo plazo que seguro en algunos años va a ser potencia con los mayores.

-¿Y en lo cultural Miami te sorprendió por algo?

-La verdad es que en ese sentido no parece una ciudad de EE.UU. Hay muchos latinos y españoles. Pero cuando jugamos en otros estados como Indiana o Carolina del Norte ahí se te das cuenta que estas en otro país. Hay mucha mezcla de culturas.

-¿Te ves mucho más tiempo allá o tenés otra aspiración para tu carrera?

-Me tocó renovar por dos años más acá, hasta fines de 2018. Estoy muy cómodo y mi deseo en un futuro es poder jugar otra vez en Chicago. Pero en nuestra profesión no podés planear mucho o pensar en largo plazo porque el fútbol te sorprende. Me siento muy querido, pero podés tener una buena o mala campaña y te puede cambiar la suerte para bien o para mal. Pero pensándolo hoy mi idea es estar un tiempo más acá y retirarme en Chicago. Sería algo muy lindo para mí, pero hoy vivo el momento.

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Yamil D'Addato

Periodista. Productor de radio y TV. Buscador de historias, a veces las encuentro. 1/3 de Golero. ydaddato@golero.com.ar

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