Un viaje futbolero de 50 mil kilómetros

De La Quiaca a Ushuaia. De Corrientes a San Juan. 140 equipos. Todos los torneos oficiales de AFA. Tres años de trabajo. Una vida de pasión. Así se describe en su trailer oficial lo que significó El Otro Fútbol. En Revista Golero hablamos con su director, Federico Peretti, para que nos cuente como fue realizar la primera película sobre el fútbol de ascenso en Argentina, pero con una particular mirada hacia las historias que lo rodean.

Mientras el partido empieza, transcurre y termina también pasan otras situaciones. Eso es lo que muestra El Otro Fútbol. Más de tres mil horas de grabación que se resumen en una película que se estrenó en 2012 y que también tuvo su versión en formato libro. Peretti fue el director, fotógrafo, camarógrafo y productor, de este proyecto que ideó junto a Fernando Prieto, y hablamos con él para que nos cuente algunas de esas historias que son retratadas y que reflejan cómo se vive el fútbol en el interior del país.

-¿Cómo se inició tu idea de viajar por todo el país para filmar El Otro Fútbol?

-Desde chico siempre me había quedado la idea de hacer algo con el fútbol. Y cuando empecé a hacer fotos, haciendo books y cosas chicas, un día vi la Revista Ascenso en el subte, la compré y les mandé un mail para consultarles si necesitaban un fotógrafo. Me respondieron que sí y empecé primero escribiendo las crónicas de los partidos, porque ya tenían cubierto ese cupo. Y en esos primeros meses de trabajo me empecé a meter en un mundo que no conocía y la gente era muy apasionada. Me iba a todas las canchas a sacar fotos y con Fernando Prieto, que era uno de los directores de la revista y compañero de esta aventura, empezamos a coincidir en las coberturas. Y tuvimos la idea de mostrar lo que nadie mostraba, el contexto, las historias que hay alrededor, etc. Para que toda la gente conozca el alrededor de lo que pasa en el ascenso y lo mostramos natural como es.

-¿Notaste una diferencia entre cómo se vive el fútbol en Capital y Buenos Aires y el interior del país? ¿Los hinchas tienen más relevancia en los clubes del ascenso?

-Me parece que el fútbol es medio lo mismo. La misma idea se pudo llevar a Brasil entonces creo que la pasión del hincha es así. Lo que si noté mucho es que cuanto más lejos estas de Capital te das cuenta de lo contaminado que está el mensaje de “ganan o los matamos a todos”. En Jujuy, por ejemplo, en la cancha del Único de La Quiaca los pibes que van a ver los partidos son 20 y no se matan a trompadas entre ellos. Después se cruzan porque es una ciudad chiquita y no pasa nada. Eso es lo que acá perdimos un poco y todo es a vida o muerte. Ya no está la esencia y aparece más el negocio. En el interior son más tranquilos y viven el partido más relajados. Me sirvió a mí también para desdramatizar un poco.

-Leí que antes de filmar tenías un preconcepto sobre el “jugador sacrificado”, sobre todo en lo amateur que además de jugar también trabajan, ¿el jugador del interior disfruta más del juego? ¿tiene menos presiones?

-Yo creo que un poco si. Viene un poco por lo anterior. En las grandes ciudades todos los jugadores sueñan con dar un salto y jugar en un club de Primera A y salvarse económicamente. Y en el interior alguien juega porque está en el club que es hincha o su papá jugó ahí. Hay mucho más sentido de pertenencia. Obviamente que todos quieren ganar guita pero en el interior se ve menos el jugador que trabaja de jugador. Sino que lo hace porque le gusta o lo juega con sus amigos y nada más. Nos hemos encontrado con jugadores que son cantantes. Todo es más relajado en una ciudad más chica. Hay una historia en la película que es sobre Carlos Gauti, un jugador de Kimberley de Mar del Plata y es colectivero. Al pibe lo fueron a buscar de Lanús y no se quiso ir a probar suerte porque su papá también era chofer y prefirió jugar en su ciudad, que le paguen un viático y seguir haciendo lo que quería, que era ser colectivero.

-¿Hay alguna de las historias que te haya impactado más que otras?

-Hoy lo puedo ver en perspectiva al haber pasado tanto tiempo que hicimos la película y con lo que me quedo de las historias es el poco dramatismo que tiene la gente ante el resultado. Es el fútbol que me gustaría que exista en todos lados. Y que los recursos se pusieran en esos clubes y no en otro que es para comprar un jugador por millones y que después no deja nada. En Argentina en los torneos de AFA y ligas afiliadas hay 4000 equipos que juegan. Entonces se podrían invertir ahí.

En cuanto a la peli me quedo con la historia de Los Pioneros de Campana, que es un proyecto que hoy ya no existe más, y eran los presos del penal de Campana que empezaron jugando solamente en la cárcel, pero como ganaron la Liga de Campana terminaron participando en lo que es hoy el torneo Federal C. Más allá de lo futbolero cuando se hace bien un proyecto así con las salidas de los presos, que en este caso iban custodiados para ir a la cancha y volvían, y se les da una actividad que puedan hacer funciona. Se portaban bien en la semana para jugar los domingos. Había algunos que salieron en libertad y volvían al penal para entrenar y jugar con el equipo. Eso es lo que más me conmovió y ahí te das cuenta como el fútbol o el deporte puede cambiarle la vida a la gente. Eso te habla de la fuerza gigante que tiene el fútbol.

-La película se estrenó hace casi 5 años, ¿pensás que algo cambió de lo que mostraste?

-En el fútbol que muestra la película no creo que haya cambiado nada. Los clubes siguen igual de pobres, pero la pasión seguramente de los equipos de Chilecito, La Rioja o Catamarca, sigue de la misma manera. Porque están así desde hace 50 años. Y lo bancan con el esfuerzo de los hinchas, con donaciones y muy poco apoyo municipal.

Pero el corazón de la película que son historias de la C, la D y las Ligas del interior no creo que haya cambiado mucho y va a seguir igual. La mayoría de esos clubes se mantienen como instituciones sociales para darle la posibilidad a los chicos de sus ciudades para que hagan actividades.

-¿Te esperabas el buen recorrido que tuvo la película y que además se haga una versión en Brasil?

-No me lo esperaba. Ni siquiera esperaba terminar la película y que se estrenara en todas las salas INCAA del país y también otras salas comerciales. Que estuviera en festivales, la pasaron en uno de la Fundación del Athletic de Bilbao y me enviaron una camiseta firmada por todos los jugadores en agradecimiento. Cuando Marcelo Bielsa era el entrenador.

Conocimos gente de todos lados que miró El Otro Fútbol. Se generó una relación con fanáticos del fútbol de Italia, EEUU, países de América Latina y otros. Es con lo que más me quedo en estos años que pasaron y también de afianzarme yo mismo con una manera de contar las historias, como fotógrafo y cineasta. Todo lo que pasó desde 2009 que empezamos a hacer la película hasta su estreno en 2012 y lo que vino después fue maravilloso. Nos dimos cuenta que la idea que tuvimos no fue equivocada.

Fotos: Federico Peretti

mm
Yamil D'Addato

Periodista. Productor de radio y TV. Buscador de historias, a veces las encuentro. 1/3 de Golero. ydaddato@golero.com.ar

No Comments Yet

Comments are closed